La Coctelera

Categoría: La guitarra en otras culturas

El estilo no implica una nacionalidad concreta

Por suerte o por desgracia, aquella gente aficionada a la música tiende a caer en el error de asociar automaticamente un estilo de música con una región o país en concreto, cayendo en el manido tópico de equivocarse en dicha asociación, ya que en el complicado mundo de la música, no siempre es correcto hacer una afirmación. Y en esta entrada intentaré dejar patente el hecho de que por poseer un origen racial o una nacionalidad determinado, no se está obligado a verse encuadrado de manera inherente en un estilo de música en concreto y fijo.

Por lo tanto, el flamenco no es sólo exclusivo de España, con lo cual muchos artistas de múltiples nacionalidades se han interesado por las raíces de dicho estilo para trazar las líneas principales de algunas de sus obras, como la ecléctica islandesa Björk, que se atrevió a fusionar su peculiar voz con las magníficas y potentes guitarras de Raimundo Amador (ex componente del grupo Pata Negra y que actualmente desarrolla su carrera como artista en solitario) en un tema que sorprendió a toda Europa por su grandiosa fusión de la pasión y la técnica guitarrística de Raimundo y la excéntrica a la par que expresiva voz de la islandesa.

El resultado es un collage de contrastes sonoros nunca antes vistos ni escuchados, puesto que no se había dado un caso de fusión entre artistas de similares características con anterioridad. Aquí podéis disfrutar de una versión en directo en el programa televisivo de Jools Holland, que tuvo lugar en el año 1998, en el que además de Raimundo Amador y Björk, estaba en el escenario otro guitarrista llamado del cual no conozco su nombre, y en que asimismo, por desgracia, Raimundo tuvo el pequeño percance de la rotura de una de las cuerdas de su guitarra, aunque consiguió salvar los muebles cambiando de posición algunos de los pasajes. Con todos vosotros... una balada flamenca de nombre So broken


Y después de disfrutar con este corazón roto, viajamos con rumbo al sur del continente asiático para llegar a la India, donde nos encontramos con una impresionante fusión de guitarra flamenca con instrumentos tradicionales hindúes como el sitar (al que tarde o temprano acabaré dedicándole un artículo) o la tabla. No se trata unicamente de una fusión de instrumentos, sinó también de estilos, llevada a cabo con el motivo de un álbum que recibió el nombre de Indialucia, y salió al mercado durante el año 2004, a pesar de que las grabaciones comenzaron mucho antes, en 1999. A pesar de que el disco tuvo una repercusión nula en España, lo recomiendo fervientemente, puesto que está lleno de melodías que consiguen encantar al oyente como si fuera una serpiente siguiendo el embrujo de su domador. Es una pena que este tipo de música sea tan minoritario y que no se le dé algo más de publicidad, porque si he de ser sincero, es un gran disco.

El peso principal de la canción lo llevan el polaco (aunque su nombre pueda dar a pensar lo contrario) Miguel Czachowski a la guitarra flamenca y el hindú Avaneendra Sheolikar al sitar, y en la canción cuyo vídeo enlazo a continuación, Raag 'n' Olé, se entrecruzan las melodías de los dos instrumentos citados anteriormente con una amalgama de sonidos vocales y percusivos que provocan un resultado alegre y a la vez de éxtasis ritual, como si de una ceremonia religiosa itinerante o una gran fiesta gitana se tratase. Espero que os guste tanto como a mí.


Cuando la buena música traspasa fronteras

Hay ocasiones en las que cuando crees que nada puede sorprenderte ya, te encuentras con algo que te hace cambiar la percepción de la música y que te aporta una nueva visión de la cultura a la cual pertenece ese descubrimiento. Curiosamente, nunca antes me había fijado en la música proviniente de Turquía ya que las muestras que me llegaban a través de los festivales de Eurovisión y los canales de televisión que permanecen sintonizados a perpetuidad en los establecimientos de Kebaps, realmente desaniman bastante por la comercialidad en la que siempre suelen estar envueltas, pero hace pocos minutos, y de una forma tremendamente accidental (mientras navegaba por YouTube, sin esperanzas de encontrar algo que me animase a redactar una actualización para el blog), tropecé milagrosamente con algo que provocó una reacción positiva para escribir ésto.

Nunca antes había oído hablar de los guitarristas Bülent Ortaçgil y Erkan Oğur, pero desde luego, ahora seguiré con más atención su obra, puesto que lo que he visto, me ha llamado la atención de manera más que positiva. Se trata de dos guitarristas turcos de avanzada edad que se dedican a la música tradicional otomana, alcanzando un extremo grado de calidad arreglística (teniendo en cuenta que sólo cuentan con una guitarra cada uno), y expresando de una forma sublime la cultura de su país con sus canciones. Sin duda alguna, deben de ser de los mejores representantes de su música, puesto que su calidad y técnica así los delata.

Aquí os enlazo un vídeo correspondiente a una aparición televisiva cuyo canal de retransmisión no alcanzo a reconocer y de la cual desconozco el año de emisión, pero que sorprende por su originalidad, ya que la melodía principal está tañida en una extraña guitarra eléctrica de doble mástil (al parecer fabricada por Fender), con un mástil completamente fretless (sin trastes) en el cual se desarrolla la susodicha melodía, y con un E·Bow. Dicha canción responde al nombre de Bana Seni Gerek. Es una verdadera pena que la calidad de audio y de vídeo no sea la mejor, para poder apreciar de esta manera, los detalles de la grabación, pero no he encontrado una mejor captura. Se trata de una preciosa melodía en la que la guitarra tañida con el E·Bow imita un sonido semejante al de una mezcla de oboe y flauta, transmitiendo una sensación de tranquilidad y melancolía muy relajante.


Por otra parte, también encontré otra parte de esa misma aparición en televisión, en la que Erkan Oğur (quien tañía la extraña guitarra en el tema anterior) desarrolla una melodía con influencias de escalas hindúes (algún día hablaré de estas escalas con tranquilidad en otra entrada) en una guitarra clásica también sin trastes, con un resultado sencillamente sublime para todo aquel que guste de indagar en nuevas músicas con otro tipo de influencias distintas a las habituales hoy en día. La canción responde al nombre de Büyük Cevizin Dibi, y espero que sea de vuestro agrado.


Con estas dos canciones, espero haberos hecho pasar un rato ameno, y ayudar a expandir los horizontes musicales (hoy en día tan cerrados en nuestra cultura) a otras músicas y culturas realmente interesantes. Yo, desde luego, seguiré buceando en la red y empapándome de toda cuanta influencia interesante encuentre, porque como toda persona coherente sabe, nunca se deja de aprender.