Distorsiones para todos los gustos (I)
Cuando una persona que lleva ya un cierto tiempo tocando la guitarra eléctrica quiere empezar a experimentar con nuevos sonidos, lo que suele hacer es comprarse un pedal de efectos, y normalmente suele ser alguno que aplique distorsión al sonido que sale de su guitarra. En parte, todo el mundo se deja llevar por las apariencias y son influenciados por factores externos, los cuales no benefician la compra en sí. En esta entrada del blog intentaré explicar cuales serían mis tres posibles elecciones en caso de encontrarme en aquella tesitura pero con mis conocimientos actuales del tema, y espero así poder guiar a todos aquellos de vosotros que estéis en un proceso de compra similar al que acabo de comentar.
En primer lugar, me gustaría hablaros acerca del Boss DS1, un pequeño pedal de color naranja y formato stompbox clásico de la marca Boss. Con este pequeño pedal podremos conseguir un rango de distorsiones que abarcan desde una consistencia media hasta el sonido más duro que podáis imaginar. Y en lugar de ofrecer una distorsión granulada, este pedal reproduce fielmente la forma de tocar del guitarrista que lo emplea, reflejando cualquier dinámica de ejecución que transcurra durante su uso, desde un calmado tono grave hasta las más delirantes combinaciones de potencia y fuerza. La rueda de tono incluída permite también modular los patrones de sonido al gusto del consumidor, al igua que las ruedas de nivel y grado de la distorsión permiten modificar con mayor precisión los patrones que vayáis conformando.
Particularmente, puedo der fe que éste es un pedal realmente versátil, puesto que con él he podido tocar desde mis principios como guitarrista hasta el día de hoy, que aún continuo empleándolo en numerosas ocasiones. Aquí tenéis un vídeo explicativo de sus diversas funciones por cortesía de la página web Gearwire.
Otra opción sería hacerse con el interesante Vox Bulldog Distortion, un pedal más avanzado que el anterior pero también más complejo en su uso y de mayor tamaño. Con doble canal a elegir (cada uno con sus propios controles de ganancia y volume) y un potente tono, el Vox Bulldog Distortion añade un guiño extra de fuerza a las maniobras sobre los trastes. La ganancia 1 ofrece una distorsión totalmente vintage mientras que la ganancia 2 reune un sonido más moderno y agresivo con unos tonos medios muy logrados. El control de tonos graves adicional añade mayor capacidad de control en configuraciones más graves. Y con en control de voz de la ganancia 2, podrás ajustar de manera independiente el endiablado sonido del segundo canal. Un control de tonos agudos llevará tu sonido desde un agresivo ataque por un lado hasta ótro muchísimo mas líquido y resaltado. Asimismo, también incluye un control de by-pass de uso obligado.
Supongo que os habréis dado cuenta de que en este caso, la facilidad de manejo aumenta considerablemente si aún sois principantes en la materia, pero sus resultados son más que satisfactorios. En este vídeo adjunto podréis comprobar sus resultados (también por cortesía de la interesante página web Gearwire).
Y para finalizar, mi tercera opción (por mero orden de colocación, no de preferencia) sería el definitivo y completo T-Rex Dr. Swamp Double Distortion, un simple pedal (aunque tremendamente versátil) que nos permite trabajar con un solo canal (consta de dos) o con los dos canales de maners simultanea. Posée un rico sonido vintage, y es tremendamente conocido por ello, además de un interesante rango tonal bastante amplio, aunque especializado en tonos medios. Consta de dos canales de idéntica manufactura y constutución, con una rueda de tono y otra de nivel de distorsión en cada uno de dichos canales, que sirve para ajustar las frecuencias y configurar el sonido a gusto de cada uno. La versatilidad de este pedal reside en la posibilidad de combinacion de ambos canales, pudiendo así conseguir mezclas de sonido que pasen desde combinaciones clásicas, hasta límites de saturación y ruido de una manera tan simple como girar una ruedecilla o accionar un botón. Así de simple.
Como podéis ver, en este caso ya entramos en combinaciones de sonidos, por lo cual, si aún estáis empezando en este mundo, os recomiendo que os decidáis por algo más sencillo en su manejo, pero no perdáis de vista este pedal, porque os aseguro que algún día os servirá. Aquí tenéis otro vídeo explicativo en el que podréis comprobar la versatilidad de la que hablo (gracias de nuevo a Gearwire).
Espero que estos comentarios y los vídeos explicativos que he adjuntado os hayan servido de alguna ayuda, y que gracias a esta pequeña contribución hayáis podido solventar vuestras dudas o decidiros por fin por algún modelo en concreto de los que aquí he comentado. Saludos, y nos vemos en la siguiente actualización.


En primer lugar, hablaré de un accesorio que, a título personal, me ha llamado muchísimo la atención desde que lo descubrí (allá por el fin de la década de los 90), debido a que siempre he estado (y estoy) explorando en busca de nuevos sonidos, por extraños o sorprendentes que puedan llegar a ser. Se trata del
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