Hace ya algún tiempo que mi compañero guitarrista Diego me recomendó que escuchase algo de un guitarrista bretón llamado Dan Ar Braz que, según él, me iba a encantar y a la vez servir de inspiración para nuestro proyecto en común con otros músicos de mi ciudad, y cuando hice caso de la recomendación, debo reconocer que se dibujó una amplia sonrisa de satisfacción en mi rostro debido al talento que atesora este guitarrista con amplísima trayectoria. Por esa misma razón, desde ese momento, lo consideré uno de esos guitarristas imprescindibles que todo el mundo debe escuchar para saber algo del instrumento rey de las seis cuerdas.
Y es que el citado Dan Ar Braz es todo un prodigio a la hora de hacer fusión de cualquier estilo con la música tradicional bretona. Con su guitarra a cuestas desde finales de los años 60, este impresionante pionero de la música tradicional en la Bretaña francesa, ha intervenido como acompañante o solista en más de veinte discos de estudio y en innumerables conciertos, con resultados tremendamente exitosos en su país, aunque no es demasiado conocido en otros países, si no es dentro del círculo de músicos tradicionales que gusten de este tipo de música.
La canción cuyo vídeo acompaña a esta entrada en el blog es un compendio de varios An Dro (un ritmo muy extendido y popular en la Bretaña francesa) en el que se sube al escenario con músicos de alto nivel, entre los que podemos observar al grandioso arpista Alan Stivell (que en esta ocasión también toca la bombarda, además del arpa). Dicho tema fue grabado en directo en 1999 en la localidad francesa de Bercy, y editado ese mismo año en el disco Bretagnes à Bercy, donde ademas de éstos, aparecen otros muchos artistas de ese círculo tradicional.
Como habéis podido comprobar, el tema en sí tiene una base bastante rock, con la guitarra solista de Dan llevando la melodía principal (intercalada con las bombardas y el arpa de Alan), aunque el acompañamiento es totalmente tradicional, con instrumentos como violines, guitarras acústicas, teclados, batería y uillean pipe (gaita irlandesa). Sin duda alguna, nos encontramos ante una brillante fusión de instrumentos y estilos a la que pocos han conseguido llegar en estos tiempos.
Una vez más, queda patente y demostrado que en la música no está todo inventado, y que día a día (aunque los ejemplos que aquí pongo tengan algo de antigüedad) se descubren nuevas músicas como la que aquí he comentado, que a decir verdad, está bastante menospreciada, ya que en el amplio mundo de la música folk, la variante que goza de mayor fama y prestigio a nivel europeo (y me atrevería a decir que también a niveo mundial) es la de la música tradicional irlandesa, quedando otras de gran calidad (como la bretona o la nórdica) sin apenas reconocimiento por parte del oyente de a pie, debido a su más bien escasa popularidad mediática.

Ya ando otra vez por aquí... XD
A pesar de que el ordenador en el que estoy es un tanto "carraca" y que por tanto el sonido y la imagen de vez en cuando se cortan durante algún segundo, haciendo que no pueda disfrutar tanto como debería de estas cosillas, la canción me ha gustado muchísimo :-D
Es muy animada, muy celta, muy... No sé cómo describirla... El caso es que me transmite un optimismo y unas ganas de moverme al ritmo de la música tremendos... :-D
Ya sabes lo que siempre te digo, así que no me repito ;-) Besos!!
Y por lo que he podido comprobar, estás a la que cae, y no pierdes comba con las actualizaciones que pongo, jeje.
La verdad es que Dan Ar Braz hace una música de todo menos típica para los oídos españoles: completamente bretona, pasando desde los cantos de marineros hasta las bombardas, todo ello pasado por el inmenso colador que toma forma en sus guitarras. Me encanta la fusión que consigue.
In terms of the similarity of the marks, Christian Shoes has not shown that the use of the word Christian Louboutin Shoes, when heard or viewed in the totality of a radio ad, brochure, or counter display, was likely to cause confusion. For many reasons, the use of the word Louboutin in the context of these two promotions would have seemed utterly unexceptional.