La verdad es que ahora que caigo, los personajes protagonistas de todas las entradas que presenta el blog hasta el momento, son en su mayoría de género masculino, lo cual podría dar a pensar la errónea concepción de que en el mundo de las seis cuerdas no hay ninguna fémina que merezca ser mencionada, cuando no es de esa forma, ni mucho menos. Y es por ello que en esta entrada, la protagonista será una de las damas que más reconocimiento ha conseguido desde la década de los 90 en adelante en la selecta escena mundial de la música blues.

Nacida en Belgrado (antigua Yugoslavia) en el año 1976, Ana Popovic se crió en una familia en la que la tradición musical era parte esencial de la vida, puesto que su padre, Milutin, era un reputado guitarrista y bajista de la escena blues de los balcanes, que siempre invitaba a todos sus amigos músicos a frecuentes, grandiosas e interminables jam-sessions nocturnas en su residencia. Ana creció en una atmósfera en la que la música lo era todo, rodeada siempre de grandes instrumentistas y de la enorme colección de discos de su padre, los cuales escuchaba sin cesar día tras día hasta que con 15 años decidió echar mano de la guitarra de su padre para iniciarse en el arte de tañirla. En un principio, era él quien le daba sus primeras lecciones, pero al ver que Ana progresaba con una velocidad tan vertiginosa decidieron mandarla (a pesar de su poca solvencia económica) a clases particulares, donde con su destreza dejó anonadados a sus profesores.

Poco después, durante sus años de universidad cuando el gusanillo de la guitarra se adueñó de sus entrañas para hacerle ver que éso era para lo que ella había nacido, y no para estudiar una carrera universitaria, por lo que empezó a tocar con una banda con la que, a pesar de ensayar en un garaje, el número de actuaciones anuales era considerablemente elevado, a lo largo y ancho del país (incluídos programas de televisión y demás apariciones en festivales) y fuera de sus fronteras (Grecia y Hungría, por ejemplo, fueron testigos de esos primeros pasos de Ana hacia la fama), además de grabar un disco de escasa repercusión en el año 1998. Pero no fue hasta que se mudó a Utrecht (Holanda) e hizo una prueba para entrar en el HKU Music School de dicha ciudad, cuando realmente la fama le vino a llamar a la puerta, ya que tras acabar sus estudios, y con una increíble experiencia a las espaldas con otro grupo con el que tocó un tiempo en toda la escena blues de Holanda y Alemania, fue contratada por la (de aquella) modesta compañía discográfica Ruf Records para grabar su primer disco de estudio en solitario.

Ese primer disco (Hush!, 2001) fue grabado en los Estados Unidos, y contó con la colaboración en las tareas de producción de los más prestigiosos personajes del momento en la escena estadounidense, y el éxito le ayudó a poder lograr un hueco en un impresionante disco-tributo a Jimi Hendrix (Blue Haze, 2001), junto con otros artistas de reconocida talla mundial como el increíble Bernard Allison (con quien también colaboró en directo), Eric Burdon, Walter Trout, Popa Chubby, el gran Jimmy Thackery, o los míticos Taj Mahal y Buddy Miles. En 2002 se enroló en el tour-tributo a Jimi Hendrix con Walter Trout y mantuvo el resto de su tiempo ocupado con traer a su banda europea de gira por los Estados Unidos, además de recibir varias nominaciones a importantes premios de la música europea.

En el año 2003 graba su segundo trabajo en solitario, que responde al nombre de Comfort to the soul, con un elenco similar al que el acompañó en su primer trabajo, pero en esta ocasión se le abren las puertas de varias nominaciones realmente importantes a nivel internacional y firma un contrato de patrocinio y publicidad con Fender, Ovation, Mesa Boogie y DR Strings, contratos que por lo que parece, aún siguen vigentes en la actualidad. Durante los años 2003 y 2004, Ana recorre medio globo terráqueo presentando en directo su disco en los festivales más concurridos e importantes de la escena blues a nivel mundial, e incluso llega a unirse ecima de un escenario con gente de la talla de Solomon Burke, una leyenda mundial del soul.

Desde el año 2005 hasta la actualidad, sólo conocemos la edición de un doble CD/DVD en directo, grabado en la sala Melkweg de Amsterdam (del cual adjunto un pequeño corte audiovisual al final de esta entrada, titulado My man) y que responde al nombre de Ana! live in Amsterdam. Además de éso, sigue haciendo giras por Europa y Estados Unidos en festivales, clinics de guitarra, pruebas y demostraciones de instrumentos, y una larga lista de lugares. En definitiva, parece que Ana Popovic se ha ganado con merecimiento un lugar dentro de la galería de artistas destacados de los últimos años... esperemos que siga siendo así dentro de un tiempo. Disfrutad del vídeo, porque sinceramente, es una verdadera delicia.