Como ya sabréis los que me conocéis de antes (o los que os encontráis leyendo este blog por casualidad), aunque la guitarra sea mi instrumento predilecto, me encanta indagar sobre cualquier instrumento de cuerda que exista, y si tengo la oportunidad de probarlo yo mismo, lo hago sin dudarlo un solo instante. Y es por éso que ya empieza a tomar forma con un nuevo artículo, la sección dedicada a Otros instrumentos de cuerda, que comencé casi a principios de este mismo mes. En esta ocasión, el instrumento sobre el que recae el protagonismo de esta actualización procede de China, y recibe el nombre de pipa (o laúd chino).

Para aquellos que no estéis familiarizados con el instrumento, se trata de un instrumento de cuerda pulsada con una forma tremendamente similar a la de una pera y construído principalmente en madera del cual su historia se remonta a la Dinastía Qin (entre los años 221 y 206 a.C.). En aquellos tiempos, había dos prototipos diferentes, aunque muy parecidos, con un mástil recto y la lógica y habitual caja de resonancia circular, a la vez que dos tapas hechas de cuero, pero se cree que lo que hoy conocemos como pipa, tiene mayor similitud con el barbat, un instrumento que tuvo su origen en el Imperio Persa y que se introdujo en China en los estertores de la Dinastía Jin (desde el año 265 hasta el 420 d.C.). Más adelante, durante la duración de la Dinastía Tang (618 - 907 d.C.), la pipa se volvió popular en la corte imperial, pero ya había cambiado un tanto de apariencia en su mástil (que ahora era curvo en vez de recto) y contaba con cuatro o cinco cuerdas de seda, asi como con 5 o 6 trastes, y se tocaba con una púa en sentido horizontal. En dicha época, la fiebre por el instrumento creció desmesuradamente, y surgieron muchos artesanos venidos a China desde oriente medio para fabricar gran cantidad de ejemplares con los que podríamos decir que se llenó el país. Asimismo, dicha afición se plasmó en otras artes como la pintura o la poesía, dejando entrever la pasión de los personajes poderosos del país por tal instrumento. Ahí es nada.

Con el paso de los siglos, el mástil volvió a su diseño original (recto), y el número de trastes aumentó hasta 14 o 16 (a finales hace dos siglos), y hasta 17, 24, 29 y 30 en el siglo pasado. La pipa con 14 o 16 trastes tenía una equivalencia tonal bastante extraña comparada con la que conocemos hoy en día, con algunas separaciones de tonos (donde no debiera haberlas), tres cuartos de tono y unísonos, además de los consabidos semitonos. Durante las décadas de los 20 y 30 (ya en el siglo pasado), el número de trastes se convirtió en 24 gracias a la escala tonal, y todas las distancias entre ellos era de semitonos. También cambió la forma de tañirla, puesto que se dejó de utilizar la púa y empezaron a utilizarse las yemas de los dedos (aunque se conserva la utilización de púas en forma de anillo) y la orientación de la mano derecha comenzó a ser similar a la de la guitarra, además de que la orientación del instrumento pasó a ser cuasi-vertical. Con la ampliación hasta 29 o 30, la pipa de 16 trastes que había perdurado tanto tiempo, se vio relegada al olvido, aunque en ciertas regiones de China, aún se sigue utilizando para interpretar estilos tradicionales. En todo este ajetreo de variaciones, implementaciones y cambios en el instrumento, su versión de cinco cuerdas se vio relegada a la desaparición y la versión más común del instrumento es la que podéis observar en la foto que aparece más arriba. Como detalle curioso, se comenta que se está desarrollando una versión eléctrica del instrumento, con el mismo sistema que se utiliza para amplificar las guitarras (del que ya hablaré en otra ocasión).

El uso de la pipa no sólo se reduce a la música tradicional china, sinó que este instrumento ha sido empleado en otros estilos tales como el rock o la tremendamente menospreciada aunque aún viva música clásica contemporánea. Bandas como Incubus o Cold fairyland y solistas como Björk han mezclado sus instrumentos eléctricos y acústicos con la inestimable presencia de la pipa llegando a conseguir interesantes collages de sonidos. También ha habido compositores que han centrado parte de su obra en este instrumento como los genios minimalistas Philip Glass o Terry Riley y los resultados han sido realmente interesantes desde el punto de vista de un melómano sin prejuicio alguno.

Pero hablando de intérpretes de su país originario, China, podríamos decir que los más conocidos y dominadores del instrumento son en su mayoría féminas, tales como Liu Fang, Wu Man (en la foto), Ting Ting o Min Xiao-Fen (quien colaboró con la citada Björk en dos canciones de su más reciente álbum). Todas ellas han conseguido a dominar el instrumento a un nivel maestro y han sabido combinar sus orígenes musicales con otros muchos estilos que a priori jamás podríamos imaginar que se podrían ver asociados con un resultado coherente y aceptable.

No obstante, el vídeo que adjunto responde más al estilo tradicional que ostenta la pipa, con harmonías orientales y un impresionante dominio de los harmónicos y del trémolo que deja patente el nivel de su intérprete, Zhang Qiang. La pieza que interpreta, se llama Swan, y si nos paramos a escuchar con detenimiento los casi diez minutos de duración, entendemos el porqué del título, puesto que con un poco de imaginación podemos ver al cisne que cita el título en su periplo por cualquier lago que venga a nuestra mente. Espero que os guste y hasta la próxima entrada.